La hipocondría es un miedo irracional y convicción de padecer una grave enfermedad que no ha podido ser diagnosticada por
los médicos.
Son personas que, al experimentar sensaciones físicas (por ejemplo, de ansiedad) las interpretan como
señal de una enfermedad física que, realmente, no existe. Además, cualquier cambio que noten en su cuerpo o en la
piel es también motivo de preocupación excesiva.
Suelen autoobservarse y quejarse con frecuencia.
También visitan a menudo a médicos y acuden a los servicios de urgencias, donde se les realizan pruebas en las que no se
manifiesta indicio alguno de enfermedad.
Se muestran muy preocupados por su salud, consultando libros o páginas web
en busca de información médica que esté relacionado con la enfermedad que
creen padecer.
Un trastorno muy diferente a la hipocondría sería
la nosofobia, en la que se presenta un gran miedo a estímulos relacionados
con la enfermedad (hospitales o material quirúrgico) y a diferencia de la
hipocondría, la persona tiene claro que no padece ninguna enfermedad grave.