Un alto nivel de responsabilidades y estrés, poco tiempo dedicado al ocio compartido,
intercambio de conductas poco gratificantes o desagradables entre ambos miembros, falta de comunicación o comunicación
hostil y expectativas no satisfechas, son algunos de los factores que pueden generar problemas dentro de una relación
de pareja.
Llegado este punto, son muchas las parejas que deciden
resignarse a esta situación, llegando a desarrollar alguno de los miembros o los dos, otros problemas adicionales,
como ansiedad y depresión, o incluso llevar al consumo de alcohol y otras sustancias; otras deciden separarse, y
otras deciden darse una oportunidad más y acuden al psicólogo para mejorar la relación.
Hay que tener en cuenta, que en una pareja con problemas,
prima el clima de hostilidad y de mal entendimiento, lo cuál irá potenciando el distanciamiento entre los dos miembros y
la pareja se volverá un extraño.
Se deberá evaluar e identificar los focos de
conflicto, el estilo de comunicación que existe entre los dos, los aspectos positivos que todavía les unen y
potenciar las interacciones que constituyan un intento de entendimiento.
e trata de que ambos miembros se vuelvan a
encontrar. El objetivo, es que las dos partes pongan en práctica ciertas
técnicas muy sencillas (por ejemplo, entrenamiento en habilidades de
comunicación) y que sepan trasladarlas al hogar, además de mejorar en lo
posible el afrontamiento de responsabilidades y la frecuencia de actividades
agradables compartidas.
El psicólogo, en este caso, no es un juez ni un aliado de ninguno de los miembros; es
un orientador, un educador y un especialista en el comportamiento de las personas, como individuos y en las relaciones
de pareja. Por tanto, es objetivo, preocupándose por igual por ambos miembros, motivando, en los casos en que ambos lo
deseen, la mejora y la continuación constructiva de la relación de pareja.
La Psicología cognitivo-conductual tiene, pues, un protocolo
estructurado de intervención en parejas, que se adapta a la pareja concreta en función de sus áreas problemáticas,
atendiendo además a los problemas psicológicos que pueda presentar cada miembro y que afecte a la relación.
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